
El local, cerrado en el momento del ataque, está ubicado en Urquiza y Magallanes. Es un lugar en el que suelen parar los colectiveros.
Este lunes por la noche balearon un bar ubicado en Urquiza y Magallanes, en el límite entre los barrios Ludueña y Belgrano. El comercio estaba cerrado al momento de la balacera, y permanecía en esa condición desde hacía varios días.
En el bar suelen frenar choferes de colectivos para tomar algo y utilizar su tiempo de descanso.
“Cuando yo llegué los vecinos me dijeron que había tenido lugar una balacera. Llegó la policía. Había como siete u ocho balas en el piso”, precisó un vecino.
Y, sobre la actividad del bar en los días previos, contó: “Estuvo cerrado como una semana. Abrió hace dos o tres días. Pero ayer estaba cerrado”.