
La vivienda de la víctima contaba con conexiones caseras y precarias a la red eléctrica. El hecho fue causado por un cable enrollado a una reja
Un hombre murió de forma trágica en Rosario en la noche de este lunes, luego de que se electrocutara al intentar ayudar a su perro. Además, en medio del incidente, le cayó un horno en la cabeza, para terminar de darle un sello inusual al fallecimiento de la víctima, quien tan solo unos minutos antes se encontraba disfrutando de la paz de su hogar junto a su familia.
Pasadas las 23, personal policial acudió a una vivienda ubicada en la calle Ottone al 1100. Allí, la esposa de N. P., que fue quien llamó al 911 pidiendo auxilio, narró lo sucedido, mientras su esposo permanecía tendido en el suelo, por lo que rápidamente los agentes comenzaron a realizarle maniobras de RCP a la espera de la llegada de un móvil del Servicio Integrado de Emergencias Sanitarias (SIES).
La mujer contó que la víctima fatal se encontraba con ella dentro de la casa cuando comenzaron a oír que sus perros ladraban en el patio interno, por lo que N.P. salió a separarlos, creyendo que se trataba de una pelea. Al llegar al lugar, notó que uno de los canes se estaba electrocutando con una reja que había sido envuelta con un cable conectado a la corriente.
Al intentar socorrer a su mascota, N.P. también se electrocutó y cayó fulminado. Por si fuera poco, luego cayó encima de su cabeza un horno de cocina, que estaba encima de la reja, provocándole un fuerte golpe en la parte frontal del cráneo.
Aterrorizada ante semejante situación, su esposa lo trasladó al comedor del domicilio y llamó al 911. Al arribar el personal médico se constató el fallecimiento. Más tarde, el médico policial determinó que la causa de muerte fue la electrocución.
La vivienda tenía conexiones eléctricas internas caseras y precarias. En el patio interno, la reja de metal con barrotes tenía un cable enrollado en su parte superior, que fue el que causó la tragedia.
La investigación quedó a cargo de la Fiscalía de Homicidios Culposos, a cargo del Walter Jurado, quien tras las pericias determinó que la muerte de N.P. fue por causas naturales.