
El abuelo del bebé de un año y tres meses y el hijo del gendarme que intervino relataron la tragedia ocurrida en una barbería de la zona sur de Rosario, donde disparos de terceros terminaron con la vida del menor.
Un bebé de un año y tres meses falleció el jueves por la tarde luego de recibir un disparo en su domicilio sobre calle Melincue al 6100, en la zona sur de Rosario. Según relató su abuelo, Valentín, el padre del niño, estaba junto al menor cuando la bala ingresó por una ventanita y alcanzó al bebé en el corazón. El hombre asegura que no conocía a los agresores: “No tengo ni idea, no conozco a ninguno de ellos”, dijo.
El hecho se originó tras una pelea entre clientes de una barbería ubicada en la misma casa familiar. “El barbero no tenía nada que ver en esa discusión. Fue víctima, digamos, de terceros, básicamente”, explicó Luciano, hijo del gendarme que intervino en el operativo.
Según los testimonios, uno de los agresores se retiró tras la discusión inicial y regresó acompañado de otros individuos, incluyendo un motociclista que efectuó disparos desde el exterior del local. Durante el ataque, el menor recibió un impacto que resultó mortal, mientras que el padre del bebé fue rozado por un proyectil.
El gendarme, que reside en la zona, intervino al escuchar los disparos. Luciano contó: “Mi padre forcejeó con el atacante, lo tiró al piso y logró reducirlo hasta la llegada del Comando Radioeléctrico. No disparó en ningún momento, pero pudo detener a los delincuentes y evitar que la situación se agravara”.
El abuelo relató la desesperación de la familia: “Mi hijo quedó contra la pared con el bebé en brazos, y fue cuando le raspan una bala que entró por la ventanita y le pega en el corazón. Fue todo muy rápido, menos de cinco minutos”. Los agresores actuaron en dos vehículos: un auto y una moto, y mientras los ocupantes del auto lograron huir, los motociclistas fueron interceptados gracias a la intervención del gendarme.